
Tengo miedo, y aun así voy
No estoy escribiendo por que lo tenga todo claro. Estoy escribiendo por que no quiero seguir esperando a estar preparada
Esmeralda
2/19/20261 min read

Quería empezar diciéndome a mí misma gracias.
Gracias por haberme abierto a sentirme y a empezar a escribir. A no quedarme solo pensando y, por fin, a publicar lo que realmente he querido expresar al mundo desde hace tanto tiempo.
No sé cómo sonarán estas palabras desde fuera, ni cómo llegarán a la persona que las esté leyendo.
Empiezo este blog así porque creo que muchas veces queremos hacer algo o crear algo y nos pasamos la vida preparándonos una y otra vez, esperando el momento perfecto para hacer las cosas, el momento perfecto para sentirnos preparados. Pero hace poco me di cuenta de algo: nunca estaré preparada del todo para hacer las cosas que siempre he querido hacer.
No sabía cómo empezar este blog. He esperado a sentirme preparada, a tenerlo claro, a no tener miedo. Pero la verdad es que el miedo sigue ahí y, aun así, algo en mí sabe que no puedo seguir esperando.
Por eso estoy aprendiendo a caminar con el miedo en lugar de intentar eliminarlo. A hacer cosas sin tener todas las respuestas, porque no siempre las tendré, ni serán las que espero o las que están establecidas. Estoy aprendiendo a escucharme más y a exigirme menos.
Siento que no soy la única. Que hay muchas personas viviendo cambios en silencio, sintiendo que algo se mueve dentro, pero sin un manual de instrucciones al que seguir.
No estoy escribiendo hoy porque lo tenga todo claro. Al contrario, escribo hoy porque siento que es el momento y porque no quiero volver a dejarme atrás, ni ser tan dura conmigo misma por miedo a no dar el paso.
Tengo miedo.
Y aun así, voy.
Esmeralda